El beso de la muerte

Some lessons cannot be taught, they must be lived to be understood. –Stick to Elektra

El beso de la muerte

Soy una fanática de Jennifer Gardner. Desde que fue la host de los premios técnicos de los óscares hace años atrás quedé impactada y me juquié con Alias, volví a ver The Green Lantern y esperé a Elektra con ansias. Jennifer es una mujer espectacular para mirar y admirar. Es guapa, con labios suculentos, ojos expresivos y un poco tristes, además un cuerpo fabuloso. Sus personajes son de acción con los cuales demuestra sus habilidades en artes marciales, asesinato y espionaje, todo conservando el allure de una femme fabulosamente fuerte pero a la vez vulnerable.

Hoy vi Elektra nuevamente. Se me había olvidado que tenía lesboerotismo. Hay un personaje llamado Thyphoid, una mujer asiatica y malévola con capacidad de provocar la muerte en todo lo que toca, pisa y sopla. Elektra y Thyphoid están en bandos contrarios, tú sabes, el binomio del bien y el mal. La escena lesboerótica de la película sucede cuando ellas se enfrentan y Thyphoid en un intento de matarla la sorprende y la besa en la boca largo y profundo, un poco inhalándole la vida, un poco exhalándole la muerte. Ciertamente se me había olvidado. Es como un beso de esos que nos destruye la vida. Sensual, erótico, pero al fin y al cabo un beso que firma nuestra acta de defunción. Es un beso inequívoco que no se puede entender del todo hasta que se experimenta. La muerte, claro, es metafórica y lo que uno aprende de esos besos lo lleva en el recuerdo por siempre.

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