Las riendas

Cuando se nos van las riendas del plano de la vida,
se desboca la osadía.
El control esquiva su deber constantemente
dándonos permiso para hacer locuras,
para ser escándalos en barcas ajenas.
Un ademán prepotente justifica el sigilo y las palabras a medias.
Nadamos sin rumbo,
con cada brazada un esfuerzo, un gran esfuerzo cansante
por retomar las riendas,
ellas pareciendo saber algo que nosotras no.

©1998, Batiborrillo

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