Radiestesia

Radiestesia

cada hora del sosiego que renuncia
cada viento que devuelve rizo al cuello
cada sudor apenas sudado en la brisa de un momento tenue
amable
llena de voz tranquila los espejos
colma persistente de sonrisas la derrota
resiste inmutable el desapego
y me besa en el justo milímetro de piel que se vulnera
como si un mapa, un zahorí con vírgula divina
le otorgara exacto el sitio del atino
para ostentar la victoria
convertir este cuerpo inerte en paz convulsa
que vierte flulva a cántaros en su nombre