Una cal y otra de arena, un En Rojo queer y el discurso de la farsa como ficción

…qué llanto
qué palabra que no sea un insulto
serviría
no para conmoverlos
ni para convencerlos
ni para detenerlos
Sólo para decirlo…

Idea Vilariño

En abril de este año, para el evento de Poetry is Busy saqué  a la luz mi segundo poemario hecho a mano, La mano izquierda.  Este libro es una antología personal de poesía social y cotidiana. Algunos de los poemas incluidos salen de mi poemario Batiborrillo, otros vieron luz primera en este blog y otros pulularon por facebook brevemente. Esta semana tres de ellos aparecen en el En Rojo del semanario Claridad, uno social, Préndeme y dos de los cotidianos, Me gusta cuando el pan y Funeral a destiempo.  Esta edición del En Rojo, el suplemento cultural del semanario, es una edición especial queer. Allí, gracias a la gestión de la directora del suplemento, Alida Millán Ferrer y del editor invitado, Jorge Irizarry Vizcarrondo se abre un espacio de discusión en diferentes temas y perspectivas. A ambos van mis sinceras gracias y respeto. También agradezco la participación desprendida de colegas escritores, gays y lesbianas que colaboraron con el número, es un honor acompañarles. Sigue leyendo

Got Milk? -Más queerness en el Berlinale 2009

Por Aixa Ardín

Además de la segunda película de Lucía Puenzo, El niño pez,  el Festival Internacional de Cine de Berlin, Berlinale, cuenta con otras ofertas de temática queer.  Esta no es una lista exhaustiva si no a grandes rasgos de las películas queer que se presentan en la capital alemana.  Hasta ahora solo dos de las películas son en español: Ander de Roberto Castón y El niño pez de Puenzo.

Milk

USA, 2008, 128 min, Director: Gus Van Sant

567 Castro Street, USA, 2008, 7 min Director: Jenni Olson

The Times of Harvey Milk, USA, 1984, 88 min,Director: Robert Epstein

An Englishman In New York

United Kingdom, USA, 2008, 74 min, Director: Richard Laxton

Ander, Spain, 2009, 128 min Director: Roberto Castón

Fucking Different Tel Aviv

Germany, Israel, 2008, 94 min

Director: Yair Hochner, Avital Barak, Stephanie Abramovich,Elad Zakai, Eran Koblik Kedar, Ricardo Rojstaczer, Nir Ne’Eman, Hila Ben Baruch, Yossi Brauman, Sivan Levy, Eyal Bromberg, Anat Salomon, Sie Gal, November Wanderin, Yasmin Max
Queer Sarajevo Festival 2008, Bosnia and Herzegovina, 30 min, Director: Masa Hilcisin, Cazim Dervisevic

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El niño pez, nueva película de Lucía Puenzo

UPDATE 16 de noviembre de 2010

Acabo de ver la película en la segunda edición del Festival de Cine Queer de Puerto Rico (Puerto Rico Queer Filmfestival). Thumbs up! Buenísimas actuaciones, técnicamente lograda y con un ritmo que no abruma. Sin embargo, lo mejor de la película es su trama y cómo se desdobla. Puenzo no subestima su público y le da sólo lo necesario para seguirle en las transposiciones de tiempo y migajas de pistas que nos va dejando hermosamente en la pantalla. La belleza de las protagonistas y la ternura de su relación precoz son cautivantes. Un excelente trabajo de fotografía muestra un entorno real y aunque presenta tomas sublimes de la naturaleza no cae en el narcisismo paisajista tan común en el NCA.

En cuanto a la historia, debo someter algunos spoilers pues Puenzo aborda visualmente la imposición sexual de adultos sobre niñas, (sí, violación pero ya en el punto que raya en costumbre), incesto (bueno, su consecuencia), prostitución infantil y abuso de animales. Nada que no se vea en el periódico. Recomendada, pero hoy fue su última función en el festival. Más tarde hoy, Quemar las naves a las 7pm y Contracorriente a las 9:30pm

Entrada original 7 de febrero de 2009

Por Aixa Ardín

Si te encantó la película XXY (2007),  ya su directora, Lucía Puenzo, nos presenta otro filme que esperar.  La joven cineasta argentina de 33 años presentó en la edición número 59 del  Festival Internacional de Cine de Berlin, Berlinale, a El niño pez.

Esta vez Puenzo, trabaja una historia de amor entre dos amigas adolescentes basada en su propia y primera novela homónima escrita a sus 23 años y reeditada recientemente por Beatriz Viterbo, Tusquets Editores S.A.

Imagén promocional de El niño pez

Imagén promocional de El niño pez

Las actrices Inés Efron, quien hizo el papel protagónico en XXY, y Mariela Vitale protagonizan esta cinta que tiene todos los elementos de un drama lésbico;  deseo, pasión, celos y rabia.

El niño pez narra el intenso romance entre Lala (Efron), una joven adinerada de Buenos Aires, y su empleada doméstica paraguaya, interpretada por Vitale, Ailín, alias ‘la Guayi’.  El País

La película es una coproducción hispano-argentina-francesa y se presentó fuera de competencia en el festival en la sección de Panorama con una muy buena acogida.

También participan en la película los actores españoles Carlos Bardem y Pep Muné.

El niño pez se se comenzó a rodar en julio del 2008 con un calendario  de ocho semanas y un presupuesto aproximado de 2 millones de dólares. Está producida por José María Morales (Wanda Vision) y por el director Luis Puenzo.

Sin duda esperaré su aparición en las salas puertorriqueñas.

Lucía Puenzo estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires y Cine en el Centro de Experimentación Cinematográfica del INCAA. Es guionista de cine y televisión. Ha escrito largometrajes, documentales y miniseries. El niño pez es su primera novela. Actualmente se prepara para dirigir Los Invisibles y escribe su segunda novela Paracaídas.


Convocatoria Tercer Coloquio ¿Del otro la’o? Perspectivas sobre sexualidades “Queer”

Convocatoria

Tercer Coloquio ¿Del otro la’o?

      • Perspectivas sobre sexualidades “Queer”

2-4 de marzo de 2010

Universidad de Puerto Rico – Mayagüez

El coloquio ¿Del otro la’o? es un foro (inter)nacional para el diálogo y el debate sobre temas relacionados con las sexualidades “queer,” también conocidas como LGBTT.

Para este Coloquio se solicitan propuestas en las siguientes categorías: paneles, mesas de ponentes, talleres y actividades artísticas y performeras.   Se aceptarán propuestas en temas relacionados, pero no limitados a:

• Sexualidades “queer” y solidaridad

• Sexualidades “queer”  y medios

• Sexualidades “queer”  y violencia

• Sexualidades “queer”  y trabajo

• Sexualidades  “queer” y salud

• Sexualidades “queer,” clase y raza

• Sexualidades “queer,”  tecnología y ciencias

• Sexualidades “queer,” niñas/os y adolescentes

• Sexualidades  “queer” y (re)socialización

• Sexualidades  “queer” y diásporas

• Sexualidades  “queer,” religión(es) y espiritualidad(es)

• Sexualidades “queer”  e instituciones sociales y gubernamentales

• Sexualidades “queer”  a través de la historia

• Sexualidades “queer,”  multiculturalismo y globalización

• Sexualidades  “queer” en testimonio (familia, amig@s…)

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Demasiado fuerte 2

“Las mujeres no hablan así” -Nemir Matos-Cintrón

No sólo soy una niña,
no me comporto.
Hablo como no hablan las mujeres.
Trago sorbos de mujeres cuando
tragar aún sigue sin estar de moda.
Me invento palabras que no existen,
especulaciones fantásticas,
mitos y ritos confabulados a mi antojo,
diosas subjetivas y postmodernas
que escriben en las paredes con fluvis,
que aprietan contra las paredes
y las destruyen
a son de disolutas embestidas.

Artesano de la palabra

El pasado 16 de octubre tuve el honor de presentar la segunda edición del poemario artesanal Cama Onda, del autor puertorriqueño Xavier Valcarcel de Jesús. Tengo una adoración por esa artesanía del lenguaje que es la poesía. Artesanía que lo transforma y forma en ritmos que nos invitan a leer más, a sentir más. Cuando a la artesanía de la palabra se le añade la artesanía del objeto sucede algo extraordinario, nace el libro objeto. Un libro capaz de llamarse belleza literaria tangible o posesión atesorada de emociones. Sin importar las acepciones que se le den al libro objeto, Cama Onda es un ciertamente uno de estos pedazos de beldad construida con letras que es necesario tomar en las manos y leer con placer. Valcarcel logra bien este libro objeto porque es un artesano de la palabra, un militante del oficio de la poesía que me ha enamorado artísticamente con sus múltiples talentos pero más que nada con su tratamiento de la palabra, su lirismo y la orabilidad de su poesía.

Cama Onda es un regalo materializado desde la sensibilidad de una voz narrativa joven que busca en la comunicación ese poema que él mismo es o más bien ha sido. Poemas donde el yo se desdobla y se vive, donde un poeta se conoce y reconoce ubicado en un paraje que le permite pasar la página de una historia. Leer Cama onda es llevarse a una misma a la cama onda en donde se vive un amor de carne y añoranza, un amor que es cariño y duda, certeza de pasado, mar y lluvia, agua. En el prologo que inicia el libro, Mayrim Cruz Bernal nos advierte “y ya no puede dormir el poeta” , tengo que coincidir con ella en esto. Valcarcel de Jesús, o más bien su voz narrativa, no duerme ya en la piel de un niño, él y su voz, no son ya el niño, ni son todos los niños que lo remiten en Cama onda, niños agua y mar. El poeta que hoy nos entrega este hermoso libro objeto es solo un eco de la voz narrativa impresa en estas páginas. Una voz poética que anuncia una despedida y que a la vez se reinventa con sus nuevas verdades.

El poeta no es nada sino minucioso con lo que plasma en la página y quien trabaja una poesía con empeño será también, el que con toda premeditación y alevosía nos guié por los caminos que él escoja. Por eso cuando leo  y releo Cama onda no veo tan solo una poesía confesional que despide un primer amor. Sí, leo de ese primer amor que jamás se olvida y se lleva en la piel por siempre, aunque se reconozca como amor naufragado, incompleto, que es más bien la añoranza de querer, un amor platónico y cito del poema Dermatografía

“hubiera querido enterrarme en ti para dolerte
así como también hubiera querido que lo hicieras
que toda mi carne te cicatrizara y te atrapara permanente bajo esta piel”

Sí, leo sobre ese amor joven y profundo, pero sin duda veo y leo también una poesía testimonio de identidad, una labor de destape en la palabra que inevitablemente me lleva a una lectura queer de este poemario. Esta lectura queer no deja de ser una lectura de amor porque el caso es, que el amor del que estamos hablando, es precisamente el amor al propio ser, el amor de identidad, que se descubre, el amor necesario para ser auténtico.  Ese amor propio como estructura del yo poético, dónde estoy, quién soy, qué amo, qué pide mi piel. Así, que por ese perspectiva me acerco a la poesía de Xavier preguntándome yo: a quién ama el hombre que pare niños en Cama onda?

Yo quiero compartir con ustedes dos de las múltiples lecturas que se le pueden hacer a Cama onda. La primera es esta, la lectura queer.  Siempre he dicho y reitero ahora, que hay poesía que prefiero leer en la cama, de un sorbo. Cama onda es de esa poesía, poesía que se lee en la cama, de rabo a cabo. Cuando terminé de leer esta joya de metáforas de mar y agua no quedó duda que al cabo del último poema del libro, Después de ti  (o Manifiesto para óptica de mundo nuevo), me había llevado a la cama un yo poético fuera del closet, viviendo en el año 2008, con contradicciones del yo y el alma que se esclarecen en el texto poco a poco, contradicciones que nos permiten como lectores el que nos pongamos la piel del poeta sobre los hombros y que naveguemos con él, sometidos pasajeros en una yola de mar hecha de letras.

Vemos desde el principio del poemario un ente sexuado varón pero el autor también nos da acceso a una invención del verso, que es un cuerpo. Un cuerpo que pudiera ser cualquiera de nosotros. Cualquiera que se haya sentado a ser honesto con si mismo, cuando uno se otorga  esas confesiones del amor propio. Un amor profundo y personal. Ubicado en el yo primero y en el tú que ya has pasado, que es donde ubican todas las historias de los amores que uno despide con cariño, amores que calan profundo como esta Cama onda. Es en el primer poema Tercer cuadro que encontramos el cuerpo sexuado del yo poético

“y mi mano en este cuerpo, niño, sin estreno


Pero el cuerpo niño, como le llama el poeta, no es uno inocente de amor, no es uno que no conoce los afectos de la carne, más bien es un cuerpo listo y apertrechado con las herramientas del amor:

“me diste el mar
para enseñarme la totalidad del tacto
el agua toca todo
para que yo entendiera tu necesidad de arrumacos
estas caricias tantas que no te di
que por tu culpa guardo”

La lujuria está presente en la impresión que es ella, esta mujer que el poeta vivió y que se dedicó a convertir en ejercicio disoluto de la palabra.

“a veces tengo la impresión
de que me bebes poco a poco
que mi carne para ti es un trago de melaza
y tú, golosa, te enloqueces con el negro de mi azúcar
te haces diabética
todita enferma
por mi culpa”

En el poema Pérdida la voz poética nos confiesa que se despide, no sólo de esta mujer que vivió y que extraña, sino que también se despide de la libertad que ese amor le daba. Es una nostalgia de una libertad libre de homofobia.:

“a veces, confieso, tengo nostalgia de tus labios
aquellos besos de chopa, acuosos
que fueron los primeros y mis últimos con una mujer.
otras veces se me atora la nostalgia en todo el cuerpohueso
pero más mucho más alrededor del torso
cuando sufro de la la necesidad crónica de un mero abrazo público
de un gesto táctil que no atraiga la mirada moralista de las masas.”

La voz que nos habla está ya lejos de este recuerdo y convencido de su sexualidad no heterosexual aun sin consumar

“nuestro primer y único intento de hundimiento en el matre de mi cama
que todavía hiede a nuevo
las mismas sábanas
aun no lo han tatuado con el rojo del estreno”

Un cuerpo frustrado de esperar que el amor creciera

“que esta vena tuya
más mía que tuya
que siempre lo será
no te escribiera adentro aquel te amo que esperamos dos años”

Una nostalgia por lo que no fue

“tengo nostalgia porque he perdido el cuerpo sin tu cuerpo
porque he perdido años rebuscando tu caricia en la entrepierna de la carne.
tengo nostalgia por lo que fui contigo y lo que no soy.
porque ni soy
eso sospecho que lo sabes”

El amor, ese sentimiento de carne y añoranza, de romántica sumisión, está ahí, en la lírica de una cama hecha de oleaje, de horizonte, de lluvia. Los invito a someterse a las imágenes de ese amor intenso del pasado que Valcarcel comparte con nosotros en este libro. Imágenes que nos contestan contundentes a mi pregunta inicial en el narrativo poético Desde mis libretas.

“Te hablo desde aquí porque la comunicación siempre se falla, desde esta punta fina que construye eso que soy y desconozco, mi letra a puño, la entraña que crecí para entregártela, todo esto que has usado, lo hueco, que seguirás usando…”
La segunda aproximación al texto de Valcarcel es más lingüística. Sucede que Xavier y yo tenemos algo en común que me mueve a un comentario adicional sobre su poemario. A ambos nos gustan las palabras inventadas, intervenidas, y onomatopéyicas. Es realmente gratificante recibir de Cama onda un rico catálogo de neologismos poéticos. Palabras como cuerpohueso, dermatografía, pulpúlica, lamisia aparecen en los versos cargados de un significado poético que le otorga el autor con el contexto y el ritmo. No es secreto, ni novel que los poetas inventemos palabras, pero, hay veces que el inventar palabras es el recurso principal de un poema. El poema Marisma es uno de esos casos y nos deleita con un puñado exquisito de neologismos poéticos hermosos. Neologismos que el lector interpretará según el hilo conductor del libro, según las raíces morfológicas que reconozca pero, más que nada, según el autor nos lleva de la mano en el propio poema. Sustantivos, adjetivos compuestos, injertos de cuerpo, palabra y mar. Comparto en su totalidad este poema lúdico en el lenguaje, atrevido en el invento verbal y sustantivo, fantástico de imágenes.

Marisma

mi mar marisma tú airampo.

arpón de peces manglarosos, marasmo de saliva y de aguargura.

hazme carnada má, coracol del que tú comes.

vuélveme asmático, enférmame, escámame

conviérteme en filete azul, en ojos fritos y espinazo.

neptúprame mujmar, soy tu cardumen malitroso.

digiéreme adéntrame en tu heliotroconcha

prometo ser bramientos

quiero escuchar la levedad de un oleasurro tuyo tan marea.

porque mareas mar.

esa aguargura de tu cuerpo mata.

tú eres tan ágata, gata de mar, tan fiebre mía, tigra

que los pelícanos ya saben que mis jugos de marisco irán a ti.

que mis huesos marinados tienen nombre de un abono de corales.

Que mi aceite hígado de pez puede curarte la hinchazón de tu aguaviva

fibroclitosalina

so pictoarpona

agriadea.

Calamar de cama en mar.

marisma tú

aguarga.

Gracias Xavier por este libro hermoso en palabras y ritmo, hermoso en formato, hermoso en la posibilidad de amor que está implícito en cualquier despedida. Sin duda este libro nos deja ansiosos de ver en quién se a convertido el poeta que ya no puede dormir, que ya no puede callar. ¿Quién será el hombre/poeta que, una vez se despida de la mujer que ha vivido, nos escribirá mañana? ¿Qué cuerpo se levantará de esta Cama onda para navegar nuevos mares? De seguro lo sabremos en tus próximos textos.